Hay momentos de la vida que esperamos algo que nunca llega. Horas ante un ordenador, por un email que nunca se va a escribir. Una llamada que no será realizada, una visita sorpresa en la que la sorpresa es que no habrá visita... Decepciones por el mismo tema de siempre, esperar algo de alguien. Poner esperanzas, ilusiones, sueños, en manos de otras personas... Llega un momento en el que hay que darse cuenta de que la felicidad está dentro de cada uno y que nosotros mismos tenemos que ser felices, porque nadie lo va a ser en nuestro lugar. Podran hacerte reir, y sacar una sonrisa de tu cara en un mal momento, pero la felicidad está dentro de tí mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario